Entra en vigor, a partir de este 1 de julio, el nuevo porcentaje aplicado al impuesto eléctrico, que deja de estar reducido y pasa del 3,8% al 5,11%, por lo que toda factura nueva que se emita a partir del 01/07/2024 saldrá con este nuevo tipo impositivo, independientemente de cuándo se haya generado el cálculo y de cuándo sea el consumo.
Recordemos que el Impuesto eléctrico tenía un tipo del 5,11%, que se había reducido al 0,5% en 2021 por las tensiones del mercado. Con el objetivo de volver a normalizarlo, en enero 2024 pasó al 2,5%, en abril al 3,8%, y ahora el 1 de julio vuelve de nuevo al 5,11% (Real Decreto-ley 8/2023).
Factura de la luz en Julio, ¿Qué impuesto sube?
A partir del 1 de julio, se aplican nuevos cambios en la factura de la luz. El IVA se reduce nuevamente al 10%, después de que el mercado mayorista eléctrico superara los 45 Euros por megawatio hora (MWh) de media mensual en junio, alcanzando los 56,04 euros MWh. Además, otros dos impuestos, incluyendo el Especial de la Electricidad y el impuesto sobre el valor de la producción de la energía eléctrica, volverán a situarse en el 5,1% y el 7%, respectivamente.
La disminución en el IVA se debe a un incremento en los precios de la luz en comparación con meses anteriores, cuando los precios estaban notablemente bajos. En abril, España registró los precios de la luz más baratos de su historia, incluyendo, por primera vez, precios negativos. Este aumento en el mercado mayorista ha provocado que el IVA vuelva al 10% en julio, en lugar del 21%.
La disminución temporal y condicionada por el mercado mayorista de julio en el IVA tiene un mayor impacto que el incremento de otros impuestos. Con la llegada de las altas temperaturas, es cierto que aumentará la demanda y observaremos precios más elevados en las próximas semanas.
La reducción del IVA al 10% será más beneficiosa para los usuarios con tarifas de precio fijo, ya que estos no verán reflejada la subida en el precio de mercado, pero sí la reducción de impuestos. Esto contrasta con los usuarios de la tarifa regulada, conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), cuyo coste de energía se ve directamente afectado por el aumento en los precios.